"El tono de llamada de Nokia, aquellos cuatro compases del Gran Vals de Francisco Tárrega que se decía en el año 2001 que los pájaros en las capitales nórdicas habían empezado a imitar y que se escuchaba en el mundo mil ochocientos millones de veces por día, unas veinte mil veces por segundo, es hoy en día un sinónimo de retro, de vintage o de viejecito que no ha cambiado de móvil en los últimos años."