2 days ago

It felt as if one’s entire world was one, long Sunday afternoon

―Quiero llegar hasta donde pueda empleando todas mis fuerzas. Tomando lo que quiero, dejando lo que no quiero. Así es como vivo. Si meto la pata, me detengo y lo reconsidero. Si uno le da la vuelta a esta sociedad injusta, entiende que en el mundo puede explotar sus posibilidades.
―Eso me parece muy egoísta, la verdad.
―¡Yo no me quedo mirando al cielo esperando que caiga la fruta! A mi manera, me esfuerzo mucho. Me esfuerzo diez veces más que tú.
[…]
―A mí me da la impresión de que en este mundo la gente se mata trabajando ―tercié―. ¿Me equivoco?
―No es más que trabajo ―explicó Nagasawa llanamente―. El esfuerzo del que hablo es algo que se hace por propia iniciativa, con un propósito determinado.
―¿Por ejemplo, mientras otros se quedan satisfechos al saber que han encontrado un empleo, tú empiezas a estudiar español?
―A eso me refiero. […] ¿Crees que todo eso se consigue sin esfuerzo?

HARUKI MURAKAMI: Tokyo Blues

5 days ago

Use the “one in, two out” rule. The rule: whenever you bring in an item, you have to throw away two other items. First you cheat, by throwing out two pieces of paper, but soon you will have to move to big stuff.

Clothing rule: If you haven’t worn an item in 6 months, sell or donate it.

Have someone else (who you trust!) help you go through things. They don’t have the (sometime’s irrational) emotional attachment that you might have, but can still recognize if something should be kept.

Source: http://zenhabits.net/15-great-decluttering-tips/

1 week ago

You are the music while the music lasts

La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público. […]
La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas. Son más felices que las personas de la primera categoría quienes, cuando pierden a su público, tienen la sensación de que en el salón de su vida se ha apagado la luz. […]
Luego está la tercera categoría, los que necesitan de la mirada de la persona amada. Su situación es igual de peligrosa que la de los de la primera categoría. Alguna vez se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se hará la oscuridad. […]
Y hay también una cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes. Son los soñadores.

MILAN KUNDERA: La insoportable levedad del ser

I believe in the next 5 min.

black hair like electric space